miércoles, 2 de enero de 2013

Aceite de jojoba

El aceite de jojoba se obtiene por la presión en frío de las semillas de un arbusto nativo de los desiertos de Sonora  y de Mojave, denominado Buxus chinensis (o Simmondsia chinensis). Debido a su color se le ha llamado también oro líquido. Era utilizado por los indios americanos como alimento y medicina, especialmente como protector de la piel contra las fuertes radiaciones solares del desierto. Pero más que un aceite se trata de una especie de cera que a temperatura ambiente es líquida.

Composición

Aceite inodoro y muy viscoso y espeso. Es considerado como el mejor aceite para cualquier tipo de epidermis. El aceite de jojoba es suave y pese a su denominación no es propiamente un aceite, porque carece de ácidos grasos. En su composición hay un 96% de ceramidas muy estables al calor y la oxidación por lo que se conserva perfectamente con el paso del tiempo y mantiene sus propiedades. Las ceramidas del aceite de jojoba son muy similares a las de la piel y actúan allí donde se necesita, ejerciendo una profunda hidratación y reestructurando el equilibrio graso de la piel. En su composición también encontramos vitamina E que se encarga de eliminar los radicales libres de la piel que son responsables del envejecimiento prematuro. Otro de sus componentes es el ácido linoléico que actúa regenerando las células de la piel. El aceite de jojoba tiene la capacidad de disolver el sebum, una especie de cera que se deposita en los folículos pilosos y que es causante de la caspa y la seborrea del cabello. En ese sentido, el aceite de jojoba penetra y disuelve los depósitos siendo importante para la regulación de la secreción sebácea excesiva de la piel y del cabello.

Usos del aceite de jojoba

Aceite para todo el cuerpo, manos y cara, es especial para pieles sensibles con una tendencia alérgica a los perfumes. Por sus características, rico en vitaminas E y F y minerales, regula la oxidación de los radicales libres y previene y trata las arrugas. Revitaliza y devuelve al tejido su resistencia.

No deja brillos, ni rojeces ni descamaciones, la piel lo absorbe muy bien, la sensación de grasa inicial desaparece en seguida, si la piel es grasa: regula el sebo, si es seca: la hidrata, es un buen humectante, perfecta tanto para pieles mixtas, secas o grasas, aporta la hidratación necesaria a cada tipo de piel. Indicado por sus cualidades humectantes contra puntos negros, espinillas barros, sarpullidos. Tiene un efecto emoliente con propiedades suavizantes y descongestionantes, muy indicado en piel seca, irritada y/o con cuperosis.
  • Hidratante facial: El aceite de jojoba es un excelente hidratante facial. Aplicado por la noche, tras limpiar el cutis, mantiene la piel hidratada durante toda la noche. Estimula la circulación cutánea y da luminosidad y elasticidad a la epidermis. Es particularmente indicado para la prevención de las arrugas y en los casos de eccemas y soriasis.
  •  Acondicionador de piel seca: Excelente para pieles secas o envejecidas, desempeña un factor importante al dejar la piel suave, humedecida y con su brillo natural. Regenera y regula la humedad.
  • Pieles grasas: Acción depuradora. Su uso en personas con pieles grasas y problemas de espinillas es muy adecuado ya que emulsiona el sébum y lo elimina regulando su secreción. En los tratamientos contra el acné es preferible añadirle unas gotas de aceite esencial de árbol de té o tomillo.
  • Embarazo: El uso del aceite de jojoba aumenta la elasticidad de la piel y previene la flacidez y las estrías tan comunes durante la gestación.
  • En los baños: Pulverizado en el agua del baño, compensa los efectos de desecación en la piel que produce el agua del grifo.
  • Protege eficazmente de las radiaciones solares y minimiza las alergias lumínicas. Esta acción específica se potencia en asociación con el aceite de sésamo. Utilizado en la piel, este aceite tiene propiedades emolientes, anti-inflamatorias y anti-ultravioletas, regularizando la producción epidérmica y creando una película no grasa que preserva la hidratación natural de la piel contra las agresiones del frío y de la sequedad.
  • El aceite de jojoba es muy eficaz en los cabellos quebradizos y castigados, ya que los nutre e hidrata. También es muy utilizado para dar brillo al pelo y reducir volumen, a la vez que facilita su peinado. Previene las puntas abiertas. Previene la seborrea infantil.
  • Brillo y volumen del cabello: Añadir al champú que usted utilice 7 gotas de aceite dejando que actúe 3 minutos antes de aclararse el cabello.
  • Cabellos castigados y quebradizos: Untarse todo el cabello con aceite de jojoba y cubrirse con una toalla caliente durante 20 minutos. Lavarse el cabello a continuación con un buen champú.
  • Elimina el enrojecimiento y deja la piel suave. Es una ideal loción para después del afeitado o la depilación, aplicando agua y aceite a partes iguales.
  • Desmaquillante: poner en un algodón unas gotas de aceite de jojoba. Elimina los restos de suciedad y nutre la piel.
  • Aceites de masajes: Es muy indicado en las elaboraciones de aceites de masaje especialmente para las manos y los pies. Elimina las durezas.